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Ácido azelaico vs Ácido mandélico vs Ácido tranexámico vs Retinol

INGREDIENTEFUNCIÓN PRINCIPALMECANISMOMEJOR PARA
ÁCIDO AZELAICOAclarante, antiinflamatorio Inhibe la producción de melanina, reduce la inflamación Acné, rosácea, hiperpigmentación
ÁCIDO MANDÉLICOExfoliación, luminosidadDisuelve las células muertas de la pielPieles sensibles/oscuras, poros obstruidos
ÁCIDO TRANEXÁMICOAclarante, antipigmentante Inhibidores de la tirosina, atenúan la pigmentación, reducen líneas y arrugas Hiperpigmentación y melasma
RETINOLAntienvejecimiento, tratamiento del acnéAcelera la renovación celular, estimula el colágeno Envejecimiento de la piel, acné, tono desigual

1. Ácido azelaico:

- Función principal: Antiinflamatorio, antibacteriano y aclarador de la piel.

- Beneficios clave:

- Trata el acné y la rosácea.

- Difumina la hiperpigmentación.

- Calma las rojeces.

- Mecanismo: Inhibe la tirosinasa (enzima implicada en la producción de melanina) y reduce la inflamación.

- Lo mejor para: Piel propensa al acné, sensible, rojeces y problemas de pigmentación.

2. Ácido mandélico:

- Función principal: Exfoliación suave.

- Beneficios clave:

- Elimina las células muertas de la piel.

- Mejora el tono y la textura de la piel.

- Desobstruye los poros y reduce el acné.

- Mecanismo: Un alfahidroxiácido (AHA) que disuelve los enlaces entre las células muertas de la piel, favoreciendo la renovación celular.

- Lo mejor para: Tonos de piel sensibles o más oscuros propensos a la hiperpigmentación postinflamatoria.

3. Ácido tranexámico:

- Función principal: Aclarante y antipigmentante.

- Beneficios clave:

- Reduce el melasma y las manchas oscuras.

- Unifica el tono de la piel.

- Mecanismo: Impide la transferencia de pigmento de los melanocitos a los queratinocitos.

- Lo mejor para: Hiperpigmentación, melasma y tono desigual de la piel.

4. Retinol

- Función principal: Antienvejecimiento y tratamiento del acné.

- Beneficios clave:

- Favorece la renovación celular y reduce las arrugas.

- Trata el acné desobstruyendo los poros.

- Difumina la hiperpigmentación.

- Mecanismo: Derivado de la vitamina A que estimula la producción de colágeno y acelera la renovación de la piel.

- Lo mejor para: Piel envejecida, acné y tono desigual.

Elegir entre ellos:

El uso conjunto de ácido tranexámico, ácido mandélico y ácido azelaico puede crear una rutina de cuidado de la piel eficaz para tratar problemas como la hiperpigmentación, el acné, el tono desigual de la piel y las rojeces. Sin embargo, al tratarse de ingredientes activos, es importante utilizarlos estratégicamente para evitar irritaciones.

Ejemplos de cómo y cuándo utilizarlos.

Rutina y pasos

Rutina matutina:

1. Limpiador: Empieza con un limpiador suave e hidratante para preparar tu piel.

2. Ácido tranexámico: Aplicar suero de ácido tranexámico sobre la piel limpia y seca. Este ingrediente suele ser bien tolerado y funciona bien bajo la protección solar.

3. Ácido azelaico: Después de que el ácido tranexámico se absorba, aplique ácido azelaico en zonas específicas o en todo el rostro, según lo que le preocupe.

4. Hidratante: Utiliza una crema hidratante ligera para fijar la hidratación.

5. Protector solar: Termina con un protector solar de amplio espectro (SPF 30+). Esto es fundamental porque los tres activos pueden aumentar la sensibilidad de la piel al sol.

Rutina nocturna:

1. Limpiador: Utilice el mismo limpiador suave para eliminar la suciedad y el maquillaje.

2. Ácido mandélico: Utiliza ácido mandélico de 1 a 3 veces por semana para exfoliar. Aplícalo sobre la piel limpia y seca después de la limpieza. Las noches que no uses ácido mandélico, salta al paso 3.

3. Ácido tranexámico: Después de que el ácido mandélico se absorba (o directamente después de la limpieza en las noches sin ácido mandélico), aplicar suero de ácido tranexámico.

4. Ácido azelaico: Siga con ácido azelaico como ingrediente activo final.

5. Hidratante: Aplicar una crema hidratante calmante y nutritiva para favorecer la reparación de la barrera cutánea.

Consejos para el éxito:

1. Empiece despacio:

- Introduzca cada producto de uno en uno, espaciando las nuevas incorporaciones al menos una semana.

- Utilizar el ácido mandélico con moderación al principio (1-2 veces por semana), luego aumentar gradualmente la frecuencia según la tolerancia.

2. Vigilar la irritación:

- Si se produce irritación, reduzca la frecuencia de uno o más activos.

- Evite utilizar ácido mandélico y ácido azelaico la misma noche si su piel es muy sensible.

3. Prueba del parche: Prueba siempre los productos nuevos en una pequeña zona de la piel antes de aplicarlos en el rostro.

4. Evite mezclar con retinoides:

- Si utiliza retinoides, alterne las noches para evitar sobrecargar la piel con activos.

5. Hidratación y cuidado de las barreras:

- Incorpora productos hidratantes y reparadores de la barrera (como el ácido hialurónico o las cremas hidratantes ricas en ceramidas) para contrarrestar la posible sequedad.

Funciones complementarias:

- AHAs + Ácido Tranexámico:

- Los AHA (como el ácido glicólico o el ácido mandélico) exfolian suavemente y mejoran la absorción del ácido tranexámico para una decoloración más eficaz de los pigmentos.

- Lo mejor para el tono desigual de la piel y la pigmentación.

- BHAs + Ácido Azelaico:

- Los BHA actúan sobre los poros profundos y el acné, mientras que el ácido azelaico calma la inflamación y combate las rojeces. Juntos, son excelentes para la piel propensa al acné.

- PHAs + Ácido Mandélico:

- Ambos proporcionan una exfoliación suave, por lo que es una buena combinación para la piel sensible. Utiliza PHA en lugar de AHA más potentes para reducir la irritación.

Sugerencias de rutina

Rutina matutina:

1. Limpiador: Utilice un limpiador suave para preparar la piel.

2. Ácido Tranexámico: Aplicar sobre la piel limpia y seca para actuar sobre la pigmentación.

3. Ácido azelaico: Siga con ácido azelaico para reducir el enrojecimiento, el acné y la pigmentación.

4. Ácido hialurónico: Añádelo para hidratar si notas la piel seca.

5. Hidratante: Bloquea la hidratación con una fórmula rica en ceramidas.

6. Protector solar: Imprescindible para proteger la piel de los daños de los rayos UV y prevenir la pigmentación.

Rutina nocturna:

1. 1. Limpiador: Limpiar a fondo.

2. Ácido exfoliante:

- Utilice AHA o PHA (por ejemplo, ácido mandélico o gluconolactona) de 1 a 3 veces por semana para una exfoliación suave.

- Utilice BHA (ácido salicílico) de 1 a 3 veces por semana si tiene tendencia al acné o es grasa.

- No utilice todos los ácidos exfoliantes en una misma rutina: alterne entre AHA/PHA y BHA en noches diferentes.

3. Ácido Tranexámico: Aplicar después de ácidos exfoliantes para reducir la pigmentación.

4. Ácido azelaico: Utilizar después del ácido tranexámico para obtener beneficios calmantes e iluminadores adicionales.

5. Hidratante: A continuación, aplicar una crema hidratante calmante y reparadora.

DÍAMORINGPOR LA NOCHE
LUNESVitamina C, Ácido TranexámicoÁcido mandélico, Ácido tranexámico, Hidratante
MARTESÁcido tranexámico, ácido azelaicoRetinol, Hidratante
MIÉRCOLESVItamina C, Ácido AzelaicoBHAs. Crema hidratante
JUEVESÁcido tranexámico, ácido azelaicoPHA, Hidratante
VIERNESVitamina C, ácido tranexámicoRetinol, Hidratante
SÁBADOÁcido tranexámico, ácido azelaico AHAs, Hidratante
DOMINGODESCANSA, HIDRÁTATEDESCANSA, HIDRÁTATE

Este enfoque equilibra la exfoliación, la hidratación y la reparación a la vez que evita la irritación.

La sobreexfoliación se produce cuando la piel se somete a demasiados productos o tratamientos exfoliantes, lo que pone en peligro la barrera cutánea. Esto puede provocar una serie de problemas, algunos de los cuales pueden requerir tiempo y cuidados específicos para recuperarse. Esto es lo que ocurre:

SEÑALES DE QUE TE ESTÁS EXFOLIANDO EN EXCESO

1. Aumento de la sensibilidad:

- La piel se vuelve más reactiva a los productos, la exposición al sol y los factores ambientales.

- Sensación de quemazón o escozor tras la aplicación de productos para el cuidado de la piel.

2. Enrojecimiento e inflamación:

- Enrojecimiento persistente y manchas debidas a la irritación.

- La piel puede estar caliente o parecer inflamada.

3. Sequedad y deshidratación:

- La exfoliación excesiva despoja a la piel de sus aceites naturales, lo que provoca sequedad y descamación.

- Sensación de tirantez e incomodidad en la piel.

4. Descamación:

- Las capas externas de la piel pueden pelarse en exceso, de forma similar a una quemadura solar.

5. Breakouts:

- Paradójicamente, la exfoliación excesiva puede provocar acné, ya que la piel se irrita y produce grasa en exceso para compensar la sequedad.

- Pueden aparecer pequeñas protuberancias rojas parecidas a un sarpullido.

6. Barrera cutánea comprometida:

- La barrera protectora de la piel se debilita, lo que la hace menos eficaz para mantener alejados los agentes irritantes y retener la humedad.

- Provoca pérdida de agua transepidérmica (TEWL), aumentando la sequedad y la irritación.

7. Hiperpigmentación:

- En los tonos de piel más oscuros, una exfoliación excesiva puede desencadenar una hiperpigmentación postinflamatoria.

8. Textura áspera y desigual:

- Irónicamente, el objetivo de la exfoliación es conseguir una piel más suave, pero si se abusa de ella puede aparecer una textura áspera y dañada.

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